Información
Equipo Nizkor
        Tienda | Donaciones online
Derechos | Equipo Nizkor       

29ago14


Encienden alarmas en Washington mercenarios de EE.UU. en Siria e Iraq


El fenómeno del mercenarismo en los conflictos de Siria e Iraq vuelve hoy a disparar las alarmas luego que agencias de espionaje de Washington reportaran la presencia de unos 300 estadounidenses integrados al grupo fundamentalista Estado Islámico (EI).

Funcionarios de la comunidad de inteligencia expresaron al diario The Washington Times su preocupación por la posibilidad de que estas personas realicen ataques terroristas si regresan a Estados Unidos después de recibir entrenamiento en ultramar.

Conocemos que hay varios centenares de individuos con pasaportes norteamericanos en las filas del EI, aunque resulta difícil precisar si están en Siria o se trasladaron a Iraq, señalaron las fuentes.

La presencia de combatientes extranjeros en las filas de la heterogénea oposición siria ha sido denunciada de manera reiterada por las autoridades de Damasco que, desde hace más de tres años, enfrentan acciones violentas de grupos extremistas que intentan su derrocamiento.

El gobierno sirio explica que en los más de 40 meses de guerra, las filas opositoras han sido nutridas por unos 100 mil combatientes provenientes de más de 80 naciones tan distantes como Australia, Reino Unido y hasta de Canadá y Estados Unidos.

Sostiene además que estas fuerzas son alentadas, financiadas, equipadas militarmente y respaldadas mediáticamente por gobiernos occidentales y de la región.

Con estos argumentos, las autoridades sirias desmienten que la compleja situación en el país obedezca a un conflicto interno, como han hecho ver gobiernos occidentales y consorcios mediáticos, sino a una guerra de agresión que intenta el derrocamiento de un gobierno constitucional.

En este sentido, el propio Times reconoció que el EI ganó fuerza a través del apoyo financiero que le proporcionaron los aliados de Washington en el Medio Oriente, incluyendo Arabia Saudita, Kuwait y Catar.

Importantes donantes de la región del Golfo Pérsico destinaron inmensos recursos a grupos extremistas como el EI con el fin de enfrentarlos contra los gobiernos de Irán y Siria, así como para fomentar las divisiones étnicas en la región, subrayó el rotativo.

Según el Departamento de Estado norteamericano, actualmente hay en Siria unos 12 mil combatientes yihadistas extranjeros provenientes de 50 países.

A fines de mayo, expertos en seguridad expusieron durante un seminario internacional en la ciudad marroquí de Tánger que más de 35 mil combatientes foráneos viajaron a la nación mesoriental para hacer la yihad (Guerra Santa) e instaurar un califato.

Independientemente de la disparidad en las estimaciones, la presencia en Siria de mercenarios con una enraizada ideología fundamentalista supone un peligro para la región y el resto del mundo, si se tiene en cuenta el vertiginoso avance de las últimas semanas del EI dentro de Iraq.

La respuesta de Washington ante la toma de estratégicas zonas petroleras del norte fue el bombardeo con aviación militar de bastiones de los islamistas en los alrededores de la ciudad de Erbil, capital del Kurdistán iraquí.

Al mismo tiempo, la Casa Blanca sopesa extender tales incursiones a la vecina Siria, para atacar puestos de avanzada de los radicales, ante lo cual el gobierno de Bashar al-Assad advirtió que cualquier acción en su territorio requerirá de su previa coordinación o será considerado un acto de agresión.

Por el momento, el presidente Barack Obama ordenó la realización de vuelos de espionaje sobre Siria, al tiempo que la Casa Blanca descartó la posibilidad de coordinar con Damasco los eventuales ataques aéreos, como subrayó el portavoz presidencial, Josh Earnest.

Tal posición supone una encrucijada para Washington que sigue entrampado en su postura de desconocer a las autoridades sirias.

A fines de junio, el presiente Obama se mostró preocupado por el ascenso de grupos extremistas en Siria e Iraq.

A juicio de Obama, ello obliga a Washington a "mejorar la política de vigilancia y nuestro trabajo de inteligencia sobre el terreno. En algunos momentos tendremos que golpear a las organizaciones que intenten de atacarnos".

Las declaraciones del líder del Ejecutivo ocurrieron pocos días después de solicitar al Congreso 500 millones de dólares para entrenar a las heterogéneas fuerzas opositoras sirias.

Para Obama resultará un complicado ajedrez tratar de golpear a los extremistas y a la vez lograr el derrocamiento de al-Assad, sin que ello suponga la desestabilización del país y la expansión regional del yihadismo, algo que, al menos públicamente, mantiene desvelos en Washington.

[Fuente: Por Luis Brizuela Brínguez, Prensa Latina, La Habana, 29ago14]

Tienda de Libros Radio Nizkor On-Line Donations

Syria War
small logoThis document has been published on 01Sep14 by the Equipo Nizkor and Derechos Human Rights. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107, this material is distributed without profit to those who have expressed a prior interest in receiving the included information for research and educational purposes.