EQUIPO NIZKOR
Información

DERECHOS

18jul10


De lo jurídico y lo político


El país entero se alzó contra la altiva Íngrid Betancourt y su poderosa familia, porque ejerció el derecho previsto en la ley de demandar al Estado. Por todo lo que oí, tengo la sensación de que las gentes, unas por ignorancia y otras por oportunismo, han confundido lo político con lo jurídico y ese revuelto es peligroso e inconveniente.

Para no ir muy lejos, el presidente del Partido Conservador, Fernando Araújo, en su condición de ex secuestrado salió a rasgarse las vestiduras con el cuento de que él sí no demandará al Estado, porque quiere a las Fuerzas Militares. El mensaje que queda inmerso en tan equivocada aseveración, es el de que quien demanda al Estado es un delincuente o un avivato, y eso no es así. Al Estado le hacen daño cosas más graves que la de ser demandado, como, por ejemplo, el ruidoso negocio de "Chambacú", del que Araújo fue protagonista; o la concesión de zonas francas a la parentela oficial; o el otorgamiento de canales privados de televisión en presencia de grandes impedimentos éticos.

A Íngrid y a su familia no se les puede criticar por haber demandado a las Fuerzas Militares, ni a nadie que haya estado secuestrado o que considere que hubo una falla del servicio de la administración. Ese es un recurso legítimo, propio de una democracia, que no puede ser utilizado para estigmatizar a nadie, menos cuando como en Colombia el Estado atropella, empobrece, incumple, ofende y transgrede la ley.

Que el litigio que pretendió adelantar Íngrid contra el Estado no tuviere vocación de prosperar, eso no deslegitima su derecho a haber demandado. Quien demanda y pierde no es bandido, es un ciudadano que agotó sin éxito un instrumento legal.

Si en lo jurídico no hay tacha alguna a Íngrid y su familia, en cambio en lo político, terreno donde ella y los suyos se mueven como peces en el agua, todo es censurable y su causa es indefensable.

El secuestro de Íngrid le costó aislamientos a Colombia con Francia, además la liberación de Rodrigo Granda. De las críticas a las peticiones "audaces" de sus familiares al Estado francés mientras Íngrid estuvo secuestrada, da cuenta el libro Íngrid Betancourt. ¿Historia de amor o razón de Estado?, del periodista francés corresponsal de la AFP, Jacques Thomet, cuya lectura recomiendo, porque permite entender el porqué la ex candidata presidencial y los suyos estaban predestinados a incurrir en semejante desliz político.

Si el secuestro de Íngrid fue una tormenta grande para el Estado colombiano y si a eso se suma que la 'Operación Jaque' se diseñó, ejecutó y financió en buena medida porque se trataba de rescatar a tres norteamericanos y a ella misma, nuestra efímera heroína, políticamente debió ahorrarse la vergüenza de demandar a ese mismo Estado, que tanto los ha consentido por años.

Lo que es insólito es que Íngrid, avezada e inteligente, no hubiere previsto que el mundo se les iba a venir encima con su demanda. Probablemente pesó más en ella su sentimiento de considerarse privilegiada, intocable y predestinada a gozar de las mieles del poder. Pero se fue de bruces en donde supuestamente era invencible, porque "la ambición rompe el saco".

Pero si Íngrid se equivocó políticamente demandando, más todavía tratando de justificar su osadía. Sostener que una cosa es una conciliación y otra demandar, es una triquiñuela, tan barata como la de recordar todos los detalles de cómo fue que las autoridades la dejaron supuestamente sola y le entregaron un carro, y al mismo tiempo olvidar que firmó un documento asumiendo la responsabilidad de todo.

Y si es verdad que este episodio le barajó la embajada en Francia, para Íngrid la lección será inolvidable.

Adenda. Por motivo de viaje esta columna volverá el 1° de agosto, una semana antes de que termine la pesadilla que sabemos.

[Fuente: Por Ramiro Bejarano, El Espectador, Bogotá, 18jul10]

Donaciones Donaciones Radio Nizkor

DDHH en Colombia
small logoThis document has been published on 01Feb11 by the Equipo Nizkor and Derechos Human Rights. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107, this material is distributed without profit to those who have expressed a prior interest in receiving the included information for research and educational purposes.